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Foo Fighters – These Days

Despues de que el 2011 fuera un año de ensueño para los Foo Fighters, el inicio de este 2012 fue glorioso cuando se anuncio la grabacion de un octavo album, y claro que la banda se encuentra en su mejor momento, tanto musicalmente como internamente, este nuevo video del nostalgico tema del Wasting Light lo demuestra, momentos como los miembros de la banda conviviendo con su familia y los mismos tocando en vivo, cosa que saben hacer de maravilla, los dejo, que tengan un buen Martes.

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“Vuelta al garage”

Foo Fighters – Wasting Light (2011)

Teníamos mono de Foo Fighters, y cuatro años han pasado desde que entraran por última vez en un estudio. No por falta de inspiración, claro que no; sino para poder preparar un disco completísimo a la par que superlativo. La forma en cómo son capaces de superarse Dave Grohl & cia. es realmente admirable, pues Wasting Light es su séptimo álbum de estudio, y entra tan fresco como el primero.

Y todo lo que lo envuelve desprende un halo especial, lleno de anécdotas que no dejan indiferente a nadie. Espero poder hablar sobre todo ello de manera que os podáis emocionar de la misma forma que yo lo hice en su día.

Qué mejor forma de empezar que hablar de ese “estudio”, que se trata de ni más ni menos que del garaje del señor Grohl. Así, con toda la cara. Y es que para todo amante de la música que se precie, crearse un estudio en tu propio garaje para grabar tu propio disco debe ser algo que llene de verdad. Sin duda es una gran oportunidad para poder expresar cómo son realmente, y lo que quieren conseguir con ello. Por eso este disco tiene esa pinta tan cruda y tan añeja, que no hace mas que atraer más y más a quien lo escucha. Algo que también tiene que ver que lo hayan grabado como antaño: analógicamente. ¡Adiós tecnología, ordenadores, e instrumentos digitales! ¡Hola de nuevo cintas magnéticas analógicas! (Añadir que también fue todo un detalle por su parte cortar a cachitos la cinta maestra e introducirlos dentro de CD’s en forma de pequeño regalo).

Y aunque siempre se dan pasos hacia delante, nunca se deja de mirar hacia atrás. A veces no conseguimos nada más que autoflagelar nuestra pobre conciencia, y otras veces somos capaces de recuperar algo que habíamos perdido cierto tiempo atrás. Éste es el caso del regreso de Pat Smear a los Foo Fighters, después de que decidiera dejarlos allá por 1997 —aunque en 2006 ya participó en una gira acústica del In Your Honor, además de alguna que otra colaboración—. Con él suenan tres guitarras en el escenario, algo que aún no se había visto en esta banda que yo recuerde, y le da una potencia extra increíble. No sobra nada, ni falta nada.

Con el tema de antes también me estaba refiriendo a la aportación de Butch Vig como productor, pues éste ya trabajó con Grohl como productor del Nevermind de Nirvana. Indudablemente, este tío sabe cómo hay que hacer las cosas… ya que también ha producido discos como el Gish y el Siamese Dream de los Smashing Pumpkins, el Chase This Light de Jimmy Eat World, o el 21st Century Breakdown de Green Day (este último para nada de mi agrado).

Metiéndonos ya de lleno en las canciones, Wasting Light no podía empezar de mejor forma: Bridge Burning y un riff entrecortado al que poco a poco se le van sumando más instrumentos, seguido ya de ese famoso “These are my famous last words!”. Para mí es el tema más clásico del disco, puro estilo FF. Por algo será que ahora abren sus conciertos con esta canción.

Sin parar el ritmo nos sumergimos en Rope, lo que fue el primer single (el cual desbancó a Adele de las listas británicas tras 11 semanas en el #1). Y si por algo conocemos a Dave Grohl es por su faceta de elaborar estribillos pegadizos. Este corte es el más claro ejemplo.

Suena la tercera canción y parece que Dear Rosemary se decanta por un estilo no tan cañero; pero no nos engañemos, que el gran Bob Mould colabore en esta canción la hace totalmente espectacular. Empieza con un ritmo un poco pausado para ir ganando fuerza a medida que va avanzando. Es toda una declaración de intenciones que nos hace ver cómo de elaborado es este disco. ¡Grande Bob!

Y aquí viene el tema más heavy del álbum: White Limo. Riffs potentes con cierto sonido garage, y una voz distorsionada que no para de sonar y sonar, aunque algo más en segundo plano. Como detalle, comentar que en el videoclip aparece el grandísimo Lemmy —Motörhead— como chófer de esa white limo. Detalle y sorpresón tremendo.

Arlandria es otro temazo con estribillo pegadizo, que va de menos a más. La parte del bridge que enlaza con el final simplemente me encanta: de susurro a voz desgarrada, para seguir con el estribillo. Como decía, pegadizo.

Ya en el ecuador del disco suena These Days, el tema más melódico del disco, y que transmite mucho buenrollismo. Guitarras limpias y otras potentes, acompañadas de un ritmo de batería a destiempo que le va genial. La potencia y la contundencia de Taylor Hawking es incuestionable. Una pieza clave para la continuidad del éxito de este grupo.

No estaba de broma cuando dije que no sobra ni falta nada. Y es que Back & Forth es un claro ejemplo de rock alternativo, del espíritu de la banda, y del disco. Me gusta como se cambia de ritmo en algunas partes de la canción, aunque el final se me hace algo repetitivo. ¡Única queja, lo juro! (Back & Forth también es el título que se le ha dado al documental de la banda, el cual recoge los 16 años que llevan, con entrevistas a todos los implicados, ya sean miembros, ex-miembros, amigos, etc.)

A Matter Of Time sigue la misma tónica que la canción anterior, pero con una línea de guitarra más agradable (al menos para un servidor). Me gustan también los arreglos instrumentales que hay, los coros, y las guitarras rítmicas que aparecen en el estribillo.

Nos acercamos a la recta final del disco y notamos que Miss The Missery tiene ese aire crudo, oscuro y pesado que no habíamos visto aún. Coros pegadizos que resultan muy afectivos para darle ese toque de plenitud a la canción. Sin olvidar ese riff de guitarra genial que se puede escuchar al final. Acertadísimo.

A continuación viene lo que para mí es una de las mejores canciones del disco: I Should Have Known. Muy dulce y emotiva, con sonidos orquestales de fondo que le dan ese toque épico. Por no hablar de la incorporación, que personalmente me hizo muchísima ilusión, de Krist Novoselic —antiguo bajista de Nirvana, para los despistados— al bajo y acordeón. Se me ponen los pelos de punta cada vez que la escucho…

Y así sin quererlo llegamos a la última canción del disco, Walk. La cual deja ese regustillo nostálgico al principio, y que ella sola se encarga de ir pasando por varias transiciones. Canción pegadiza con mucha potencia que nos incita a no querer que esto se acabe. Y no se acaba, señores. Nunca se acaba.

Concluyendo, creo que Wasting Light es un disco completísimo, perfectamente hilvanado de principio a fin. Sin duda es toda una joya, una de sus mejores producciones desde el The Colour and The Shape. He dicho.

Por Diego Bonavida