Tag Archive | Radiohead

Thom Yorke/Atoms For Peace – Live At The Echoplex

2009 – Live At The Echoplex (Bootleg) – Thom Yorke/Atoms For Peace

CALIFICACIÓN: 9

The Eraser
Analyse
The Clock
Black Swan
Skip Divided
Atoms For Peace
And It Rained All Night
Harrowdown Hill
Cymbal Rush
Open The Floodgates 
Lotus Flower
Skirting The Surface
Judge, Jury And Executioner
Paperbag Writer
The Hollow Earth
Feeling Pulled Apart By Horses

Mejor canción: Harrowdown Hill 

Benditos sean los bootlegs. Dichosos aquellos tapers que, como buenos samaritanos, logran colar su grabadora entre las multitudes y capturan esas preciosas horas de música que, de otra forma, se perderían para siempre en el tiempo. Live At The Echoplex (Los Angeles), es el ejemplo perfecto. Lo que tenemos aquí es una joya, uno de esos bootlegs que uno agradece de todo corazón al taper que se tomó la molestia de inmortalizar la presentación, aunque sea para unos cuantos seguidores.

Si le echamos un ojo al setlist, fácilmente podemos darnos cuenta de que se trata de una presentación extraordinaria e irrepetible: el disco solista de Yorke, The Eraser, completo y en orden en la primera parte, después, cuatro temas entonces inéditos, un B-side, y esos dos singles huérfanos que son The Hollow Earth y Feeling Pulled Apart By Horses. Tentador, ¿eh? Si a eso le sumamos que entre el público se hallaba gente como Daft Punk, Matt Bellamy y Dominic Howard de Muse, Kim Gordon de Sonic Youth, Zack de la Rocha de RATM, Rick Rubin, entre otros, uno se pregunta cómo es que una presentación así logró pasar desapercibida y nunca llegó a ver la luz del día de manera oficial.

No se trata de una presentación en solitario de Yorke, pues viene acompañado de Flea (sí, el Chili Pepper) en el bajo, su viejo amigo y productor Nigel Godrich en la guitarra y teclados, Joey Waronker (quien ha colaborado con The Smashing Pumpkins, R.E.M., Beck, entre otros) y el percusionista Marco Refosco. Es decir, todo un supergrupo, que sería bautizado como los Atoms For Peace. Y este concierto fue de hecho su primera presentación como banda y proyecto alterno de Thom.

Como trabajo en solitario de Thom, me encanta The Eraser, aun a pesar de ser un álbum tan denso y abstracto. Resulta fascinante escuchar cada uno de sus temas en vivo, en versiones mucho más orgánicas y ehm…humanas. Es remarcable la forma en que la banda se las arregla para llevar al escenario temas tan electrónicos como Skip Divided y And It Rained All Night y…¡funcionan! Mención aparte merecen ciertos temas como la siempre oscura Black Swan, la acelerada versión de Cymbal Rush –mi eterna favorita del disco de donde proviene–, la maravillosa balada a piano Open The Floodgates (de la cual me sigo preguntando porqué pringaos no fue incluída en The King Of Limbs) la curiosa y primitiva versión de Lotus Flower (dos años antes de aparecer en TKOL), y, especialmente, Harrowdown Hill, que en este recital suena casi épica. Tampoco puedo pasar por alto la esquizofrénica y prometedora The Hollow Earth, ni a la excelente Skirting On The Surface (Thom Yorke + piano es siempre garantía de algo memorable).

Al tratarse de un concierto en un recinto pequeño, la calidad del audio es bastante buena, pero si algo se le puede reprochar al taper es la edición que hizo entre tema y tema. ¿porqué? porque, por alguna razón, se le ocurrió cortar ciertos fragmentos entre cada canción (es decir, los aplausos del público al acabar cada tema), lo que da cierta sensación de interrupción, de incontinuidad, como si los temas pertenecieran a diferentes presentaciones (aún cuando no es así). Es su único punto en contra, pues choca un poco con la estupenda cohesividad que de The Eraser posee. Pero aún con este ligero pecadillo se trata sin duda de un archivo sonoro invaluable, especialmente para los radiohedianos de corazón.

‘Don’t turn away. We’re really lonesome’

Por: El Hombre Mojón

Anuncios

“Irse demasiado por las ramas”

Radiohead – Kings of Limbs (2011) 

La octava pieza radioheadiana fue toda una sorpresa. Simplemente por su nacimiento de un momento a otro y no porque piense que el grupo lo haya creado improvisadamente si no porque siempre he creído que Radiohead va creando sus álbumes según los tiempos lo van ameritando y casi como un hambre de publicación van dando a la luz trabajos nuevos que capturan la intensidad de sus propias inquietudes.

Estaba de vacaciones en plena desconexión, cuando al volver me sobresaltó saber que los de Oxford habían dado a  luz un nuevo álbum. Las primeras impresiones no fueron buenas, pero aludiendo al trabajo que muchas veces lleva, la comprensión parcial (nunca osaría entender la totalidad de los conceptos que plasman los cinco de Oxford) del LP, aposte por un buen envejecimiento del sonido. Sin embargo ya pasado una cantidad considerable de tiempo la sensación no cambia. Kings of Limbs es a todas luces un trabajo desperdigado, y al mismo tiempo sufre por este último adjetivo de cierto vacío; da la sensación de un viaje incompleto o bueno ni siquiera un viaje, es estar perdido y confuso en un bosque de brisas sonoras a ratos débiles a ratos potentes, un enredo de imágenes sónicas que nos retraen al “Treefingers” un bosque de árboles sonoros que te van perdiendo en sus ramas, vas entrando y entrando dando vueltas en círculos, pero sin saber si avanzas y ni siquiera si te quieren dejar avanzar y no en un sentido de introspección o circularidad interna; es merodear involuntariamente por una aridez que hace desconfiar. Al acabar “Separator” uno sabe que salió de algo pero no tiene la menor idea de que.

Esta percepción se acrecienta cuando se pensaba en una segunda parte (que no llegó) o unos buenos bonus tracks que extrañamente no fueron incluidos (“Supercollider”, hubiese intensificado con creces el resultado final con sus espirales monocromáticas. O bien esa performance en el “from the basement”, donde nuevamente agregaron más canciones y tomaron de otro ángulo las incluidas acá , amplificándolas y tornándolas más accesibles, por no decir que les vertieron cierto sentido que se echaba de menos. Por esto último es que me atrevo a decir que el LP8 es un trabajo desmembrado, tiene buenas canciones pero distribuidas en varios recipientes diferentes. Por ende si uno se inclina solamente por oír la placa es que se deja ver un poco gris y cojo el trabajo completo.

Ahora seria antojadizo el catalogar este trabajo de malo, ya que sigue habiendo magia en las canciones, solo que se encuentra distribuida aleatoriamente en algunas y hay otras que no alcanzan a despegar del todo pero sigue habiendo una maquina funcional aca. La bella melancolía de “Codex” difícilmente la podamos encontrar en otra parte, o ese gancho finísimo de “Lotus Flower” son condimentos que no se pueden negar, la cosa es que hay algo que le hace sombra y esas son las luces neonicas del “In rainbows” un trabajo que con una paleta sónica muy rica, resulto un puntazo alto ,volviéndose inevitable la comparación siendo el antecesor directo de este. Porque si  a algo se parece KOL es al Amnesiac, es una vuelta a esa dimensión de sonidos, aunque con mucho menos dinámica, no obstante lo reitero aún hay buenísimas canciones en este lugar, solo que de entrada no ayuda mucho al abordamiento de la placa teniendo a “Bloom” y “Morning Mr.Magpie” dos piezas caóticas, en las que cada sección pareciese ir en contra de la otra o por caminos separados que nunca buscan su unión. Dando solo el favor para quienes dicen que Radiohead crea canciones deshumanizadas, pesadas y luctuosas. Estas dos no sirven para contrarrestar tamaño prejuicio.

“Lttle by Little” retorna en cohesión e imágenes mas claras, el hilo es mas seguible y la ejecución impecable, aunque la presencia de ganchos (“por leves que fuesen”) sigue brillando por su ausencia, al menos estamos ante un track con mas forma y mucho fondo del cual asirse dentro del vendaval electrónico de KOL, una faceta que se retoma de lleno con “Feral” un corte instrumental en base a las siempre sugerentes palpitaciones electrónicas de Yorke que como un marcapasos afortunado, nos guía suavemente hacia la segunda mitad del álbum.

Una vez cruzado el meridiano del disco el sabor de boca recibe notables mejoras, con el falsetto imborrable de “Lotus Flower” mas su percusión urgente que engancha de entrada, secundada por esa melancolía absoluta de “Codex” un autentico temazo en base a piano y sentimiento. La letra una vez mas nos habla de agua (tal como en weird fishes-arppegi), ese elemento que ocupa mucho Thom en sus liricas y que inevitablemente tiendo a relacionar con reencarnación, sobre todo si entremedio mete el símbolo de las libélulas que está muy emparentado con este último precepto.

“Give up the ghost” aludiendo de lleno a su título es realmente una bonita canción, donde la guitarra acústica reformula un poco el paradigma de KOL, llegando en un sutil auxilio de la voz fantasmal de Yorke que parece perdernos en esos bosques entramados del King of Limbs, casi para dormirse. Al final “Separator” es la encargada de despedirnos. Un tema que suena mas compacto, con detalles incrustados en cada sección, tal vez por eso mismo es que en un inicio se pensó que el disco estaba incompleto y que vendría una segunda parte para completarlo, porque este tema no da una sensación de final, menos una de sus líneas que recita (if you think this is over. Are you wrong), de todas maneras el tema cumple y es una buena manera de despertar del a ratos lánguido, a ratos inspiradísimo y a ratos bellísimo e indiferente octavo sueño de Radiohead con esos “Despiertame, despiértame” del final de la cancion y de la placa.

Uno siempre que se enfrenta a un nuevo trabajo de los ingleses inevitablemente conjura cierta condescendencia, que esta bien ganada, y no es que uno espere constantemente un segundo Ok.Computer o un The bends, eso es un cuento viejo y una excusa demasiado trillada por quienes justifican este tipo de entregas, pero es que no se puede amparar un resultado débil en los mantos de la experimentación. Si Radiohead falló en esta ocasión el tiempo lo dirá, la cosa es que no queda un buen sabor de boca aun, pero insisto si hay varias canciones para estirar mas el repertorio radioheadiano, Codex,Lotus Flower, Feral, Supercollider, pueden entrar de lleno como excelentes piezas para esta nueva década y como una garantía de lo que Yorke, los hermanos Greenwood,O’Brien y Selway puedan ofrecernos.

Francisco Silva